Entre las paredes de Exquísita habita en pequeña escala, el mundo que está afuera somos tan imperfectos como la vida y la gloria está en sabernos imperfectos y vivir con eso.
Aquí como en todas partes nos inventamos una vida bajo otra personalidad gracias a un bisturí o con otro nombre, nosotros como ustedes luchamos por lo que amamos y a veces nos equivocamos o le ganamos uno a la vida justo cuando estabamos a punto de rendirnos.
Si queremos que usted, querido lector, nos acepte debemos empezar por aceptarnos con nuestros miedos, nuestros defectos.
Es ahora de vernos de otra manera con nuestras verdades que no son LA VERDAD, nuestras mentiras que no son LA MENTIRA, la vida está llena de peajes que nos hace crecer.
Este es nuestro tributo, contado en primera persona.
Gracias.
Olimpia Duque
Personaje de la novela La Vida Entera

Imaginándome en tu cama, abrazada a tí despues de estar exhaustos de tanto sexo que tuvimos, me fascina acurrucarme en tus brazos, que mi cabeza repose sobre tu pecho, sentir tu olor combinado con el mío, a la vez se van haciendo uno; huele a sexo, huele a una llama apagándose después de haber sido fuego vivo.
Escucho tu silencio, cierras los ojos y tu mente va adentrándose al mundo de Morfeo, yaces en sus brazos después de la satisfacción carnal que nos dimos, es verdad nos toca relajar nuestros cuerpos en un breve descanso.
Pero no puedo dormir, y tan solo hago es observarte, no me canso de hacerlo porque me deleito mi vista con tu cuerpo, yo sé lo de nosotros es sólo sexo, pero hay una absoluta verdad, cada vez que estás conmigo, eres mío, entregas tu cuerpo, me das tu pasión, tu ser.
Mis pensamientos se tornan a tu piel, al final de todo me doy cuenta la realidad de mi verdad:
“Mi realidad es que eres dueño de mi cuerpo, de mi orgasmo, eres el causante de mi grito desaforido al llegar al clímax, eres una droga que me envicia a querer más, soy adicta a tu calor, a tu olor, a tu sexo”.
Disfruto los locos ratos de desbordada pasión, me llena de vida, mi ser vibra, mi sed se agiganta más, mi locura sobrepasa los límites.
Eres mi vicio y cada vez quiero más…
P.D.
Gracias a esa persona por contarme su experiencia, también está incluído los efectos que me dejo la película “El diario de una ninfómana”
Hoy… Me siento sola…
Hoy me cubrió mi sombra…
me pesa la vida, me duele vivirla
no quiero seguir así…
se apagó la luz no volverá no siento que yo puedo más espero una señal…
sé muy bien que no está bien que tiene q cambiar…
sé también que el dolor que tiene que cambiar
no quiero seguir así
espero una señal…
se apagó la luz no volverá no siento que yo puedo más espero una señal
sé muy bien que no está bien que tiene que cambiar…
sé también que el dolor que tiene que cambiar…
no quiero seguir así…
espero una señal…
se apagó la luz se apagó la luz no volverá no siento que yo puedo más
espero una señal…
Es todo, me largo…
P.D.
No sé porque mi cara refleja una tristeza, sólo porque me acordé de tí y no sé porqué te extraño






