Ayer teniendo un conversación con mi querida vecina mientras ella tenía en brazos a su nieta, una preciosa niña de ojos grises, blanca con sus cabellos negros, solo le faltaría los labios rojos para que pareciera a Blancanieves, pero no es así, es una chiquitita hermosa.
Bueno mi vecina me dió a la bebé para que yo la tomará en mis brazos y al tenerla debo confesar que sentí algo raro, el corazón se me hizo pequeño, sentimientos encontrados, como si viejos recuerdos volvieran a mi mente, entonces La Ceci (así le digo a mi vecina) me tocó un tema algo sagrado para mí y empezó el interrogatorio:
La Ceci: Vivian ¿en serio hubieras tenido a la niña?
Me: Por supuesto, Sra. Ceci, yo estaba 100% segura, no me importaba nada, creo que en ese tiempo estaba totalmente segura, no me importaba nada, me sentía plena.
La Ceci: ¿Realmente querías a ese embarazo?
Me: Sí, lo quería con todo el alma, ese es un dolor que siempre tendré, iba a ser mía, ella y César serían mis grandes tesoros, pero ud. sabe las cosas cómo sucedieron, ese mi recuerdo, algo mío.
La Ceci: ¿Cuántos años tuviera?
Me: Creo que 2 ó 3 años, la misma edad de Dari.
La Ceci: ¿Qué hubiera sido del padre?
Me: ¿Qué le puedo decir?, ud. y yo sabemos que a él no le hubiera importado nada, se hacía el desentendido, y cómo es él, creo que hubiera hecho lo mismo que con César, dar todo de mí a ella, bueno sería a ellos dos.
La Ceci: En verdad Vivian, tú podrás tener fallas pero con tu hijo eres una madre a carta cabal.
Me: Gracias más con mi cara de asombroso.
A veces me he puesto pensar que hubiera sido si en verdad hubiera tenido a la niña y a la vez me hago muchas interrogantes, hubiera tenido sustos, pasado algunos inconvenientes pero todo después desaparecería con sólo verle la cara a ese angelito, tocar sus manitos y piecitos, estrecharla en mis brazos y sentirla mía, sólo mía.
Es verdad lo que una vez me dijeron “Sólo Dios sabe porqué hace las cosas”, es acertado lo que dice uno nunca sabe lo que vaya a suceder en las consecuencias de los pasos que damos, nuestro futuro es incierto solo con el cada día descubrimos cada instante de nuestra vida.
Pensar en estos momentos en volver a ser mamá si lo pensaría mil veces, mi vecina me hizo recordar un lado triste de mí pero tener en brazos a esa niña me pude imaginar lo maravilloso que es ser madre y especialmente si un hijo de mi amor.
Sea como sea un hijo es el regalo más hermoso y bendecido por Dios.
Los recuerdos se quedan en los recuerdos…
Es todo, me largo…